Friday, May 12, 2006

Carcomer


Es que nunca te he sentido perdido todo,
espero que me busques
que me armes de nuevo
el cuadrilátero de toalla
que acostumbramos a oler
y contiene las exudaciones.

Te exclamo de noche
cuando siento
lo del movimiento
circular debajo de mi,
quizá deba sostener más el pedazo de mi cuerpo
que me hace sentir eso.

Espero y trátame
como trocito, te estoy,
anotando siempre
siempre en lista
fucsia, acallada con plomo fluorescente.

Sabes, durante este invierno acontece
corroerme,
es esperar: sólo proceso
¡acabamos la sensación!
me es imperioso nada más
carraspera
y sueños megalómanos.

Pero siempre nos terminamos juntando con los que saltan sobre la cama
y nos sentencian a dejar las toallas,
nos hacen cambiar de costumbres, las cuales no nos agradan nunca,
nunca nos sometemos: ellos no han logrado bien
los preparados para nosotros.

Simplemente les repito:
nos limpiamos el rostro con la angustia del calor
de ciudad encerrada y con todo lo que traemos encima,
es que ni sabrán como nos distraemos,
y ellos tratarán de requisar nuestras toallas blancas cuando
de nuevo nos las pidan y digan
¡esas son de vieja costumbre!,
y nosotros nos amarremos a ellas
y nos ayudaremos en absorber
todo lo agradado en días sin vernos,
mientras prepararemos más,
siempre habrá más líquido-crema.


Eres al que prometo el intercambio,
y definitivamente obcecarme en no quererlos a ellos.

Te espero frente al edificio curvilíneo
en el pasadizo heladito
sola
y con el botín debajo de la falda
hecha sudoración
hecha hedor
lista para que coloques tus brazos cuadrados
y me los incrustes,
hasta cuando el dolor
vuelva sobre el cansancio
y despierte casi en penumbra
con tulipanes en las manos,
la boca abierta, y un color a lo lejos
reluces, reluces.

Pienso,
¿traerás las yemas de los dedos rotas?
si es así, considero la oxidación
entre:
el sudor,
el frotarse,
el volverme café
y colocas por fin
el resto de ácido
para el definitivo cambio a líquido,
las toallas se empapan y chorrean.

EL RECUADRO
DONDE NOS TENDREMOS.
DONDE NOS CALCAREMOS
DE TODO:
NOMBRES,
GUSTOS,
SEUDÓNIMOS esta formado y por ello,
insistiría en guardarnos en la caja de lata
debajo del lugar inventado,
allí te volvería de lo que me desgasta
y te tendría,
lograrías hacerte
corrosión mía.

Saturday, April 22, 2006

La felicidad de las niñas

A Giovanna Bahamondes, la admiré desde que llegó al curso, ¡era soberbia!, se colocaba la ropa más linda, usaba el corte de pelo tipo payaso chocopandero que yo nunca hubiese podido pedirle a mi mamá, es que nunca me lo hubiese dejado usar. Ella fue la primera niña que me gustó, porque siempre hacía y tenía todo, la envidiaba e idolatraba, le hacía caso, quería conocer a su familia, por eso me colé en su cumpleaños, la verdad es que podía ir el que quisiera, pero mi madre tenía una especie de fobia social, eso me permitía ir sólo a los cumple de los hijos de sus amigas, porque no se hallaba esperándome en casas ajenas.

Pero logré estar en casa de Giovanna, por fin conocería su pieza, sus juguetes, y era como me lo imaginaba, ella no mentía, además tenían todo el chocolate imaginado, aunque yo me concentraba en las cerezas de la torta, porque aún cuando me tocara sólo una, deseaba que me la colocara en la boca. Todavía la recuerdo en ese cumpleaños de siete, al momento de soplar sobre la vela, su cabello castaño enfundado en su bello corte de pelo se movió hacia atrás y quedaron sus ojos almendrados muy abiertos, para luego soplar denuevo a la vez que los cerraba y volvían así a su posición de rutina, al momento de apagar la gran vela-ratita que estaba en el centro de la torta, y justo debajo un marrasquino rojo, bello.

La repartija del pastel fue poco equitativa y yo sólo quería hablar con ella, decirle que me regalara una cereza siquiera, pero tuve que conformarme con una perlitas plateadas que traía el pedazo que me tocó. Giovanna después de todas las formalidades estaba aburrida, demasiado exigida creo, entonces nos llevó a un lugar donde solía jugar sola, porque no tenía hermanos y nos dijo que ella nos haría sus hijas y que debíamos hacer como si ella fuera nuestra madre, abrió su linda blusa rosada de encaje de niña, nos dijo: beban.

Mi madre en el living, conversaba y se aburría por dentro con Odette y Catherine dos madres igual de jóvenes que ella, estaban por los veinticinco.

Sunday, April 09, 2006

Soy domadora


Cuando la angustia
a una la trata de ocupar
te veo por ahí,
y siento que es deber burlarme.

Me escabullo
te vuelvo pendejo punk.
Subes a mi altillo.

sabes que puedes sacar lo que quieras del refri

te intimidan mis señales, te hago trizas,
comes mientras.

sabes que puedes sacar lo que quieras del refri

símbolo es cualquier cosa usada como cuchillo
se ocupa
da vueltas
en la carne, y arde, arde.

sabes que puedes sacar lo que quieras del refri

menciono a los del centro
y veo tus ojos queriendo huir definitivamente.

sabes que puedes sacar lo que desees del refri.

te abro el pantalón
y lo coloco en mi boca
muerdo, muerdo
ocupo el símbolo.

sabes que todo lo del refri puede ser engullido por tu boca

exhalo, siempre vaho
es mañana, hay neblina,
abrimos las ventanas,
dejas de comer.
Acordamos mañana denuevo.

sabes lograríamos devolver todo con purgas matinales,
quedamos de acuerdo,
será una temporada.

Anhelo para los dos y quietud para mí.

Sunday, March 19, 2006

ODIOS


Creo que me había convencido

de que tú eras mi perro personal

ODIO I

La sumisión: Tú el imbécil de siempre

Es decir, si yo te llamaba

venías,

pero esta clase de mascotas

se aburren luego,

entonces sacan los dientes

comienzan a copiar

las mañas del amo.

O sea se van transformando

de a poco

en su propio amo.

Así,

te atreviste

a mostrar tus dientes,

raídos

de tanta pelea pasada,

y me asustas

con esos dientes de perro que tienes

ODIO II

Dientes horribles: Falta de buen alimento

Y en tu cara

se ve ironía

ODIO III

La Ironía: Palabra no existente para ti

Sí, tú quieres paz

de esa, de la cual dices

tener tanta y en abundancia.

Lamento decirlo,

aprendiste bien,

recuerdas a la perfección

(a tu pesar ¡claro!)

¿y quieres saber?

no es paz lo que exudas.

Y aunque lo quieras,

ya no puedes retomar

a tu ser,

ser tan idiota como antes.

Ahora lo único que nos queda

es salirnos de las apuestas

o la pelea se va a acabar antes

y vamos a quedar

con heridas

que tendrán formas

demasiado parecidas

entre las cicatrices

tuyas y las mías

Y yo ya no quiero

que ni en eso

te parezcas más a mí.

ODIO IV

Desvalorízate a ti mismo

Como siempre has acostumbrado

hacer

PD: ODIO V

Las matemáticas

¿Por qué yo la dominante?

y ¿tú el sumiso?

¿Por qué el – se transforma en +?

(- + - = +)

y yo te cambié,

pero no tengo la culpa

fueron los signos

tu naturaleza es así,

y también la mía.

Maldito conjunto Z

¡si no existieras!

No habría signos,

todos seríamos

naturales.

Maldito conjunto Z

¡si no existieras!

No habría signos,

todos seríamos

naturales.

Sunday, March 12, 2006

La historia sigue continuando con…

Ha pasado algo de tiempo desde esa noche de fin de año, de la cual pareciera que no me quedan más que los destellos luminosos de los fuegos de artificio reflejados por el mar en mis recuerdos tolerados en pro de la típica estabilidad que a una le recomiendan a esta edad. Lo cual fue totalmente inesperado, porque para ese día todos los pronósticos se basaban en que no había dinero para la realización de ese espectáculo este año, entonces llegaron de sorpresa y tuvieron una menor duración que en otras ocasiones, por eso sentí lo agradable de la ilusión cumplida cuando nadie esperaba nada. Pero lo demás fueron los últimos instantes de la vanidad de realizar la perfomance sexual-erótica que consideraba entregar por excelencia. En los instante que marcaba el minutero del reloj más allá de las 12:00 AM quizá con diez minutos a su haber, me levanté desnuda y con el frío apoderándose de mi cuerpo por partes, llegando sola hasta el balcón y con Apablazar quedándose recostado sonriente, sudoroso, apretando sus párpados, mientras yo cinco metros más allá de su escena, me extasiaba con el lujo pirotécnico estrujado de las escuálidas arcas municipales de esa localidad. Creo hasta haber sentido cómo la ciudad exclamaba de la alegría espontánea, yo sonreía, pero sentía la falta de orgasmos para terminar esta noche ya convertida en madrugada.

Y ¡como no!, esas luces que caían al mar, me daba el gusto de interpretarlas como promisorias esperanzas de lograr mis cometidos, podían estar anticipando agobiantes, sofocantes e interminables eyaculaciones mutuas, que consideraba necesarias de venir y corrí, corrí rápido los cinco metros que me separaban de Apablazar, como si para llegar a lo deseado hubiese sido necesario mirarlo a los ojos en el preciso momento que observaba los destellos caer sobres las rocas espumosas, excitada con la idea de que continuáramos las penetraciones realizadas hasta unos minutos antes del comienzo de las luces en el cielo, pero no fue así, llegué a su lado, y con tanto ruido él estaba en pie, luego sabría que no había sido el bullicio lo que le había llevado a este acto, se cepillaba los dientes y al son del ronronear de la cabeza eléctrica, me trataba de explicar lo aburrido de este fin de año e insistía por enésima vez en una frase tan sobre usada por él desde el paseo por el borde costero, quizá la usaba con el fin de no pensar algo nuevo.

Reclamaba, mientras le caía espuma al mentón, balbuceando que echaba de menos las mega fiestas, sentí que le importaba nada mi presencia, y como él también, me era prescindible, porque nunca llegué a apreciarlo como para tomarle enserio, como por ejemplo: si le hubiese considerado por lo menos una pieza a la cual sostenerme cuando necesito encontrar aliento para enfrentar las emociones diarias a las cuales constantemente rehuyo, y menos aún lo había incluido en alguna de mis rutinas, nunca le pensé al momento de levantarme, de trabajar, o al disfrutar mundanamente de dormir.

Por eso decirle algo a su berrinche de fin de año, era exacerbar su lugar en mis ecuaciones, quizá si lo hubiese llegado a por lo menos considerar como un paréntesis cuadrado, que sirve para separar las operaciones tácticas por solucionar a diario, en donde su lugar se relaciona con guiar sobre el orden a seguir en torno a ciertos asuntos, es que si esa especie de unión hubiese existido no habría quedado con tanta extrañeza ante la forma que escogió para dejarme, ésta la sacó desde un grupo mínimo de acotadas opciones que seguramente, no pensó al momento de actuar en cuál era la más adecuada para ese escape.

Se bebió el resto del enjuague bucal rojo (escogió el que no arde), se acercó, y yo arrodillada en la cama le observaba, esperando por sus próximos movimientos. Mientras las explicaciones bobas de los sexólogos se me venían a la cabeza, yo estaba comenzando a excitarme y él ya había concluido con todo, salió por la ventana hacia el balcón, escogió el camino corto para irse, casi ni movió la corredera, yo le había dejado el espacio justo para salir sin esfuerzos de último momento, me daba cuenta que le había dejado la ruta trazada, cuando él ya estaba fuera, dejándome las mejillas impregnadas al sabor de berries del enjuague indoloro, no se fue sin antes que nos besáramos protegiéndonos de las bacterias bucales.

Friday, March 10, 2006

Soy rasguñadora


He estado esperando

en vano

que se quiebren las uñas

están carcomidas

Hacemos dietas de vitamina A

acá nos crecen mucho

hacia arriba,

y los costados

que se van llenando de cueritos

las manchitas blancas

se vuelven

círculos como botones

¿servirán para raer

un pene?

los bordes

irregulares

zigzageantes

para lograr cosquillas

paralizantes

Están listas

para apretar

uno.

Saturday, February 25, 2006

Soy Succionadora

Al estar
uno
sobre
otro
se completa el espacio
que sobra en este lugar.

Plagio
la situación
la dispongo
al alcance de mi deseo
y se iluminan los cuerpos
sobre todo
sus huequitos
¡hasta en este cuarto de segunda!
es el espectáculo de la vaginetración.

el rostro enjuagado
de regreso
el pene erecto
frente a la boca

absorbiéndolo un poco
pregunta:
¿sería bueno decir
lo mínimo de la extensión?

daría lo mismo

de nuevo
chupándose
deslizando dentaduras

asimilando las postizas
se presiente el asco,
el vómito
vena hinchada
eyaculación pronta

dientes falsos
semen corriendo
entre el gel que sostiene las piezas

mientras absorbe
repito
no son falsos,
no ha habido cerámica.

El semen corre,
entra,
se consume
por la garganta,
llega al estómago

Thursday, February 23, 2006

Soy Pervertida

es igual o más suci@ que yo
es obsceno
con los consoladores psicodélicos
de virgen maría

agradece mis ideaciones
estima las intenciones
gente en la calle
nos hace oral

y por supuesto
ha sabido
siempre
de las tribulaciones
de la obsesión

el algodón
rosado,
rearma los cuerpos
las pelvis,
se mueven.

mi vestido
era con azucar
confitada.

Continuidad de la historia que tiene que ver con:


El animal de la imagen es una especie de peluche B, que aquel fin de año nos acompañó y fue parte de los errores. Aquel día en que caminé por la playa con esos pequeños fuegos de artificio en las manos, que en el norte les decimos estrellitas, eran delgadas varitas que se daban vuelta en forma circular y chispeaban por la punta, aquellos destellos decía el tipo con el estaba, se asemejaba a cuan felices éramos en ese momento, yo no opinaba lo mismo. Pero no debo pasar por alto, lo emocionados que estábamos, aullábamos mucho cuando veíamos el color deslumbrante y brillante de la pólvora quemándose, en todo caso eso fue el año antepasado.
Es que volvimos al mismo lugar, buscando lo mismo durante este último día del año, y me di cuenta que lo de nosotros puntuaba para un error primigenio, y esa estadía sólo era el comienzo de la desencadenación maléfica de los múltiples malestares que vendrían.
Esto ya lo expliqué: me gusta ser centro de atención sexual, y ese día llegó la obsesión al tope de lo soportable, enfrascándome en una espiral de ambición errática, es que me ponía muy ansiosa pensar que podía obtener tal o cual respuesta de él sobre mi actitud. Y por lo general esa angustia casi siempre lograba llevarme a vagar de un lado a otro de la habitación, murmurando nuevos movimientos, esperando dificultosamente a que llegara la ocasión, a que me llamara de nuevo, logrando encajarnos una vez por mes, lo cual aprovechaba para actuar y deslumbrar con la “actitud sexual”, con mi arrojo cómplice y totalmente dominante sobre el sexo.Justamente esa prueba-presión atraía a mi cuerpo a buscarlo siempre, pero cuando él me llamaba, eso sí, es que debía fingir ser bestia, para que él fuera amo, recuerdo esa exquisita sensación de bilis en el estómago. Me colocaba nerviosa, le obligaba a besar a mi marmota (la de la foto) y me colocaba muy ansiosa, llegando a la náusea, pero ese último día, y por culpa de los fuegos, la angustia se retiró, reencontrándola hace unos diez días, con una diferencia, eso si, ahora me consumo en la tarea de hacer intentos en vano por alejarme de quién la calma:

Wednesday, February 22, 2006

Soy mitómana

He esperado
este mal
¡cuantos días!
el sol me nubla las desesperanzas
siento que viajo
brillo
con alusiones de paradas locales
y miento
cuando preguntan el número de amantes
que tengo
tuve
tendría
son números
casi impares
si porque no se doblan
son extraídos de los tiesos
y tullidos
que escondo
remito
remito
dicen los mensajes que son colocados desde
la interpol celestial

Tuesday, February 21, 2006

La historia, tiene que ver con:


1.- Los fuegos de artificio

Días de incomodidad, los que siguieron al que comentaré.
El día de fin de año fue exquisitamente grato en sexo, aunque de lo que siguió no puedo decir igual, tuve varios orgasmos, y para el chico que estuvo conmigo no fui su centro, y quizá yo no lo quería así realmente, porque o sino no hay otra forma de explicar el asunto, es que yo sólo me sentía bien con él cuando me decía cuán ganadoras eran mis perfomances, aunque siempre me he sentido buena para “culiarlos”, y él constantemente me lo recordaba, en el pasado eso sí, es que pensaba no decepcionar a nadie en esa área.
Y este fin de año fue la ocasión para ello, con el tipo con el que me lucía por esa época, casi por puro divertimiento, añadiendo cada vez más ego a mi gran reservorio de seguridad, porque colocaba unos gestos en su rostro, difíciles de reproducir, llegando hasta hacerle extraer de su garganta sonidos confusos, que eran como pequeños aullidos sobretodo cuando le hacía preguntas sobre como era lo que había pasado en la piscina hoy, parecía dejarle sin aliento.
En ese estado él me hacía sentir más que buena siendo especie de punto de comparación para cuando vuelva a estar con otras...


Nota: Dejo en claro que los puntos suspensivos no significan que no sé más que decir, sino que es una historia por entregas, porque ahora con esta prostitución de los suspensivos todos los usamos con cualquier excusa.

Soy chillona

soy chillona dicen,
los que tienden a la agudeza,
los que han estudiado el fenómeno,
mientras yo continuo
al medio de la plaza
enorme
chillando
y por sobretodo conteniendo los peores alaridos,
es que no los sacaré de mi garganta,
eso lo repito constantemente
esperaré, esperaré

como el lobo de los tres chanchitos
sopló y sopló
y
no dejo de pensar
que un día veré
los rostros
(de los que me estudian),
reventados
con los oídos
sangrantes
y purulentos.